Hace poco ,estaba tumbado plácidamente viendo uno de los soporíferos
partidos de este
Eurobasket de 2013, cuando me levanté
de golpe leyendo una “noticia” que me dejo “sonado”: los jugadores del
Torneo habían votado una lista de los
mejores jugadores del viejo continente. Casi me da un shock
al leer tanta ignorancia sobre un deporte que dominan y del que viven
bastante bien.
Por lo visto, ganó
Petrovic, que
podría ser hasta discutible entre puristas, aunque es evidente que estaría muy
arriba. Y menos mal que se acordaron de quienes eran
Sabonis
o Kukoc…pero el resto de la lista , era un
cúmulo de despropósitos.
Digo esto
porque, su encuesta está llena de ausencias injustificadas y una demostración del notable
desconocimiento de los actuales jugadores sobre el baloncesto de las décadas de
los 60, 70 y 80.
Aquellos blasfemos votantes, que recuerdo que son
jugadores profesionales de ese deporte, se habían dejado en la lista
a
varias leyendas del basket continental
.
Incomprensibles olvidos, el de Nikos Gallis, Peja Stojakovic, Antonello Riva, Juan Antonio San
Epifanio 'Epi', Sharunas Marcioulionis, Detlef Schrempf, Drazen Dalipagic o
algunos de la URSS como Myhskin …de los 60 y los 70, ni
hablamos.
Pero la ausencia
que más me dolió fue la de Mirza Delibasic, el jugador por quien me aficioné definitivamente al baloncesto,
por quien me hice del Real Madrid .
La primera estrella que ví jugar en mi primer partido en una cancha: la del viejo pabellón del Real Madrid:el mítico Saporta. En aquel
momento sufrí algo muy parecido al Síndrome
de Stendhal.